Recolecta y cultiva tus propias plantas medicinales para la digestión

Qué mejor que el verano para ir al campo a disfrutar de la naturaleza, relajarse en nuestro huerto o jardín, o meternos a agricultores y dedicar una parte de nuestro jardín al cultivo de plantas medicinales. Estas plantas han sido utilizadas desde siempre como remedios naturales por sus distintas propiedades medicinales y, hoy en día, tienen presencia, en distinta forma, en las farmacias, parafarmacias, herboristerías o tiendas especializadas. Aunque sólo los medicamentos aportan la cantidad y calidad de principios activos necesarios para el organismo, en la naturaleza hay un sinfín de plantas con propiedades medicinales.  

Manzanilla, melisa y menta: tres plantas para una buena digestión que puedes cultivar en casa.

En este post, sin embargo, vamos a centrarnos en algunas de las más comunes que puedes encontrar en el campo y puedes cultivar en un pequeño huerto en casa o en un rincón del jardín:

  • Manzanilla. ¿Quién no se ha tomado alguna vez una manzanilla para aliviar un dolor de estómago? Y no por casualidad. Griegos, egipcios y romanos ya le daban un uso digestivo –para aliviar los dolores intestinales y facilitar la digestión– y la usaban también para calmar los nervios. Si la quieres cultivar, necesitas un suelo bien drenado y alimentado con compost, regarla con frecuencia y un clima cálido. La manzanilla florece en primavera y verano y hay que recolectarla cuando las flores están completamente abiertas. Sécalas y guárdalas en recipientes de vidrio herméticos.
  • Melisa. Cuenta la tradición que esta hierba aromática curaba el desamor y la tristeza. En la civilización árabe la usaban para las alteraciones cardíacas. Pero lo que sí es cierto es que esta planta medicinal alivia las flatulencias y gases intestinales. Si te animas a plantarla, hazlo en lugares con sombra y terrenos arenosos. La siembra se suele realizar al final de la primavera y las semillas germinarán con el calor del verano. Riégalas moderadamente para que mantengan la humedad y arranca las hojas cuando las necesites. Sécalas en manojos y, posteriormente, muélelas y guárdalas en un pote.
  • Menta. Esta planta aromática está de moda. Y no sólo para aportar frescor a ensaladas, cremas frías, o cocktails. La menta es una hierba milenaria originaria de Mesopotamia y Egipto con múltiples propiedades medicinales: desde analgésicas e antiinflamatorias a digestivas. Su cultivo en muy sencillo ya que se adapta a todo tipo de suelo, especialmente a los más húmedos, y no necesita mucho sol para crecer saludablemente. Eso sí, recuerda que es una planta que crece horizontalmente. La recolección de la menta es en verano, cuando florece, y debe hacerse por la mañana con la planta seca. Consúmela fresca o déjala secar en un lugar fresco y bien ventilado.

Algunos medicamentos a base de plantas incluyen distintas variedades en su composición y están hechos a base de extractos de las partes de la planta más adecuadas. En tu farmacia te podrán orientar en la elección del tratamiento multisintomático para las molestias digestivas según tus necesidades.

Sin embargo, incorporar el uso de las plantas en tu día a día mediante una actividad de ocio que, además, contribuye a tu bienestar general, como puede ser la horticultura, es una buena opción. Así, la manzanilla, la melisa o la menta son sólo algunas de las plantas con propiedades medicinales que puedes plantar en tu huerto o jardín con cuatro herramientas básicas, algo de tiempo y un poco de ilusión. Pero también puedes atreverte con otras variedades como el regaliz, el ajo, el romero o el cilantro. ¿Con cuál vas a iniciar tu propio huerto de plantas medicinales?

Sigue nuestro blog. Te seguiremos contando más sobre los síntomas digestivos, las plantas medicinales más eficaces, los hábitos saludables y cómo mejorar tu bienestar.

 

L.ES.MKT.CH.08.2018.0880

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