Polen y alérgenos en el aire. Respira con tranquilidad esta primavera

Las funciones vitales básicas pasan desapercibidas. Seguramente a ti también te pasa que sólo te das cuenta de que respiras cuando te falta el aire o te cuesta respirar. Y en primavera este aire que tanto necesitas está lleno de polen y otros alérgenos que pueden provocarte rinitis alérgica, o incluso asma alérgico.
¿Cómo puedes saber si padeces alergia al polen? La alergia al polen, o fiebre del heno, va acompañada de unos síntomas molestos muy típicos: conjuntivitis, con enrojecimiento, escozor y lagrimeo, y rinitis, con estornudos, goteo nasal y congestión.

Tratar los síntomas de la alergia permite disfrutar de la naturaleza

Aunque ya estés controlando los síntomas de la alergia con un antihistamínico, como la loratadina, para aliviar los síntomas temporales de la alergia primaveral, debes tomar algunas medidas preventivas para reducir el riesgo a padecer estos molestos síntomas.
Usa gafas para proteger tus ojos de las partículas de polen que están suspendidas en el aire. En los días de viento, el índice de polinización es más alto y aumenta el riesgo de padecer alergia: limita la actividad al aire libre cuando estés en zonas con vegetación en días de viento.
También es aconsejable tener cierto control de las plantas o árboles que producen alergia. Si, por ejemplo, planeas un viaje o unas vacaciones, puedes tener en cuenta si en esa zona estarás más expuesto a un polen alergénico. Existen mapas de distribución geográfica de los pólenes, y también calendarios de polinización. Algunas ciudades los ponen a disposición del público en su página web municipal, o también los puedes encontrar en la web. Consúltalo antes de viajar, así podrás minimizar los riesgos de padecer síntomas de alergia.
Sigue estos consejos y respira tranquilo, no dejes que el polen te complique la vida.

 

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