Vuelta al trabajo, ¿por fin?

Publicado el 08/09/2017

Tienes ganas de volver al trabajo y te da pena separarte del bebé. ¿A que sí? Es normal, pero ya verás que con un poco de planificación y organización esta nueva etapa del posparto también puede ser especial.

Los últimos meses han sido una locura, maravillosa, pero una locura al fin y al cabo. Y es que la llegada de un bebé pone patas arriba nuestras vidas: nuevos horarios para todo (comer, dormir, salir…), nuevas costumbres, múltiples visitas, infinidad de sentimientos… Por eso, que tengas ganas de volver al trabajo, no sería nada raro. Sería algo así como recuperar un poco de la vida que tenías antes del bebé.

Quieres, pero no quieres

Deseas volver al trabajo, pero no te quieres separar del bebé. ¿Parece una contradicción, verdad? Pues es algo de lo más normal. Es lógico que después del cambio que supone tener un bebé, te apetezca tener un momento para ti. Y de alguna manera, el trabajo te lo permite. ¿A cuántas madres no has oído decir que tienen ganas de tener un poco de “normalidad”? Seguro que no son pocas. Como todo, tiene sus pros y sus contras.

A favor

  • Recuperar un poco de tu vida anterior.
  • Disponer de algo de tiempo para ti, para desconectar de tu nueva realidad. Un paréntesis entre pañales, leche…
  • Poder hacer eso que tanto te gusta, si tienes la suerte de trabajar en algo que disfrutas.
  • Volver a encontrarte con los amigos: risas, confidencias, cafés…
  • Escuchar y hablar de otro tema que no sea el bebé. Y eso, después de meses donde el bebé es el centro de todo, se agradece. Nada de consejos, ni de juicios, ni de nada…

En contra

  • Es posible que te cueste separarte del bebé y que, sobre todo los primeros días, la concentración no sea tu punto fuerte. También es normal. Es cuestión de adaptarse a la nueva rutina.
  • Compaginar trabajo y vida familiar suele requerir un esfuerzo extra. Tranquila, tú puedes. Además, recuerda que siempre puedes plantearte solicitar una reducción de jornada.
  • La culpa, ese sentimiento que las madres conocemos tan bien y nos juega tantas malas pasadas. Seguro que sabes de lo que te hablamos. Pero es importante que intentes deshacerte de él. En la guardería o con otra persona, tu bebé estará bien. Nunca dudes de que eres una gran madre, la mejor para tu hijo.

Todo bajo control

Lo ideal en esta nueva etapa del posparto sería que lograras disfrutar de cada momento. Cuando estés en el trabajo, del tiempo que pases allí, y cuando estés con tu bebé, de esos instantes efímeros y mágicos. ¿Y cómo se consigue esto? Pues, para empezar, con previsión y organización.

A medida que se acerque el día de reincorporarte al trabajo tu pareja y tú podéis pensar en lo más importante, ¿quién se quedará con el bebé? En el caso de que no sea un familiar o amigo, sería conveniente buscar con bastante tiempo de antelación. Encontrar la guardería o la persona que más tranquilidad os dé es clave para que la vuelta al trabajo sea más placentera.

En el caso de llevar al bebé a la guardería también es necesario pensar quién lo irá a llevar y a recoger. Y quién se podría quedar con él si un día se pone enfermo y no puede ir a la guardería o es necesario ir a buscarlo.

Si le das el pecho y deseas continuar dándole tu leche aunque no estéis juntos, puedes probar a sacártela un par de semanas antes de empezar a trabajar. Esto no solo hará que tengas reservas almacenadas en el congelador, sino que también te permitirá saber qué sistema de extracción te va mejor: con la mano, con un extractor eléctrico o uno manual.

Recuperando el tiempo

No importa las horas que hayáis estado separados. ¿Sabéis que es lo importante? Que cuando os encontréis podáis compartir tiempo de calidad. Fuera obligaciones, móviles, ordenadores… Los tres para los tres, compartiendo juegos, caricias, risas, mimos o incluso un momento de tranquilidad en el sofá, porque a veces no hace falta hacer, solo estar.

Posiblemente este sea un gran aprendizaje. Olvidarse del reloj y dejarse llevar no siempre es fácil, pero nuestro hijo no volverá a ser bebé, por eso esta experiencia es única. ¿No es motivo suficiente para ser más flexibles con los horarios? Cuanto menos nos exijamos, más felices seremos.

 

L.ES.MKT.CH.03.2017.0303