La primera salida sin el bebé

Dejar a tu bebé por primera vez al cuidado de otra persona no suele ser fácil. Organízalo todo bien, sal y diviértete. Tu bebé estará perfectamente, ¡ya lo verás!

Excitación, miedo, culpa, culpa por no sentirse culpable, ¿o una mezcla de todas estas emociones? Dejar a tu bebé por primera vez a cargo de otra persona puede desencadenar un torbellino de sentimientos. Es normal. Es tu bebé, lo más valioso que tienes ahora mismo en tu vida. Una persona que depende totalmente de ti.

Hasta no hace mucho, esto no era exactamente así. Al vivir en comunidades familiares amplias, los niños estaban al cuidado de varias personas, así que ausentarse no era ningún problema. La sociedad ha cambiado y las familias se han visto reducidas, en la mayoría de los casos, a los padres y sus hijos, de manera que alejarse de ellos supone un importante ejercicio de organización. Cierto, hoy en día salir un ratito sola requiere un esfuerzo extra, pero tiene su recompensa.

Durante el posparto, tener un poco de tiempo para ti te ayudará a coger fuerzas para seguir disfrutando de tu bebé. ¿Te animas a probarlo?

Elementos a tener en cuenta al salir sin el bebé

¿Cuándo lo hago?

Eso depende de ti. Hay madres que dejan a sus bebés por primera vez a los seis meses, otras esperan a que tengan un año, incluso hay quienes lo hacen desde las primeras semanas. Sí, hay madres que, pocos días después del parto, dejan al bebé un ratito con su pareja mientras ellas salen a caminar, a una clase de baile… Apenas son 30 minutos o una hora, pero les ayuda a desconectar.

Cada madre tiene su propio criterio, la cuestión es preguntarse: “¿Qué necesito?”. El siguiente paso es hablar con tu pareja –evidentemente, es esencial que te apoye- y buscar la manera de hacer eso que te haría sentir mejor en esta etapa de tantos cambios que supone el posparto.

¿Con quién dejo al bebé?

Ya hemos dicho que separarse del bebé requiere organización y la primera cuestión que se plantea es con quién dejarlo. Tu pareja siempre es la mejor opción. Es la otra persona que mejor conoce al bebé y a quien mejor conoce el bebé. Sin embargo, esto no siempre es posible (por trabajo, porque no se vea capaz…), así que hay que buscar una alternativa.

Lo más habitual suelen ser los abuelos, los tíos o algún amigo cercano. No obstante, ¿te has planteado buscar una canguro? A veces nos cuesta más pedirles a las personas que queremos que hagan las cosas a nuestra manera que a un desconocido. No queremos que se ofendan ni que piensen que cuestionamos su concepto de crianza. Y también es cierto que cuando pagamos nos sentimos con más derecho de pedir lo que deseamos.

Organización, mucha organización

Antes de salir de casa, sobre todo si no es tu pareja quien se queda con el bebé, es importante que indiques claramente:

  • Dónde están los biberones. Si tu bebé toma leche materna, seguro que tienes en la nevera las bolsitas correspondientes a cada toma. En el caso de que hayas optado por la leche de fórmula, deja anotado la cantidad de polvos y de agua que se necesita en cada biberón.
  • En qué lugar están los pañales, las toallitas, las cremitas…
  • Dónde guardas la ropa del bebé, incluso la ropa de la cuna, por si hubiera algún percance y fuera necesario cambiar las sábanas.
  • Qué canción le gusta, cuál es su juguete favorito, ese truquito que tienes para que se duerma… Cualquier detalle que tú emplees en el día a día le irá bien saberlo a la persona que se quede con tu bebé.
  • Cuáles son los números de teléfono indispensables a los que puede recurrir. Puedes dejar un listado colgado en la nevera.

Y ahora respira profundamente y sal a disfrutar. ¡Sabemos lo mucho que te lo mereces!

 

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