¿Crisis de pareja?

Por fin la larga espera ha terminado. El bebé ha llegado y, tanto tú como tu pareja estáis pletóricos, eufóricos. Vuestro amor se ha renovado y afianzado. Vuestro hogar está sumido en la más absoluta dicha, o ¿tal vez no es así?

El tiempo que antes os dedicabais como pareja ha desaparecido. Ahora vuestro mundo, especialmente el tuyo, gira en torno al bebé. Y eso suele traer alguna que otra discusión entre vosotros. Todo ha cambiado, tanto para ti como para tu pareja. Os estáis adaptando a vuestro nuevo papel de padres, y eso a veces implica que ninguno de los dos respondáis a las expectativas del otro. Hablar sinceramente de los que sentís y de lo que necesitáis será la clave para manteros unidos en vuestro proyecto de vida más importante.

mujer pensativa por crisis con la pareja

Tu vida cambia. La de tu pareja, quizá no tanto

Lo más seguro es que tú hayas dejado de trabajar para cuidar del bebé (mínimo las semanas que te corresponden por la baja de maternidad). Que te pases el día sola con ese nuevo ser que tanto te llena, pero que también tanto te agota. Que por momentos te sientas sola, cansada e insegura. Y es que todo es nuevo. Estás aprendiendo a ser madre y ese es un gran trabajo que requiere mucho esfuerzo. Por su parte, tu pareja ha vuelto al trabajo. De alguna manera mantiene algo de su vida anterior, y eso a veces te molesta. No quieres, pero no lo puedes evitar. Sientes que tú cargas con más responsabilidades, porque cuidas del bebé mientras no está. “¿Dónde está esa persona que creía que me apoyaría y nos mimaría a mí y al bebé?”, te preguntas a medida que notas cómo tu enfado va in crescendo. Pues quizá está más cerca de lo que te imaginas, pero anda también algo perdida en su nuevo rol.

Cómo hacer frente a tu enfado

Si echas un vistazo a los foros de madres que hay en Internet, te darás cuenta de que lo que tú estás viviendo, también les pasa a muchas mujeres. Tu pareja hace cosas que te irritan, tanto o más como las que no hace. Y ese cabreo, esa frustración, la acabarás pagando con esa otra persona o con cualquiera de las de tu entorno. Así que, ¿Cuál es la manera más recomendable de hacer frente a ese enfado?

  1. Hablando sobre ello. Parece obvio, pero es esencial. Sé sincera y explícale a tu pareja cómo te sientes y qué necesitas.
  2. Buscando el momento adecuado. En pleno episodio de rabia se suelen decir cosas de las que luego nos arrepentimos, así que mejor espera y cálmate. Escoged el momento y el lugar más apropiado, y tratad de hablar tranquilamente.
  3. Sacando la rabia. Cuando te sientas muy frustrada, quizá te haría sentir mejor hacer algo de ejercicio.
  4. Escribiendo lo que te ocurre. Sé lo más concreta posible. Este ejercicio suele ayudar a poner las ideas en orden y llegar al fondo de la cuestión.
  5. Buscando ayuda. Si piensas que estáis discutiendo una y otra vez sobre los mismos temas sin llegar a ninguna parte, sería preferible que trataras de hacerte entender de otro modo. Puede que tu mensaje no sea tan claro como te imaginas. Siempre podéis buscar ayuda profesional que os asesore en este momento.

Y tu pareja ¿Cómo se siente?

Los padres también necesitan buscar la manera de encajar en esta nueva situación. Han pasado de tener a su pareja para ellos a tener que compartirla con un bebé que la reclama 24 horas al día. Eso sí, hay todo tipo personas. Las que sus funciones en la pareja se han limitado a aportar dinero a casa, ir contigo al supermercado, encargarse de la barbacoa cuando vienen los amigos, gestionar los temas del banco y poco más. Si este fuera el caso, tendrás que hacer un gran trabajo para que empiece a asumir tareas de las que hasta ahora te encargabas tú. Sin embargo, puede que tu pareja sea aquellas con las que se comparte todo, lo bueno y lo malo: las cenas fuera de casa y la limpieza del hogar, una película en el cine y preparar la comida cada día, hermosos momentos de pasión y pesados ratos de plancha… Entonces, ¿Qué ocurre ahora? Pues que también está aprendiendo a ser padre. También todo es nuevo y, a diferencia de ti, no ha tenido al bebé nueve meses dentro suyo. Su conexión con el bebé es distinta. Se está forjando a fuego aún más lento. Tiene más inseguridad que tú y no iría mal que le echaras una mano, que le recordaras que también es el mejor padre que vuestro bebé puede tener.

Más amor y menos peleas

La llegada de vuestro hijo os da la oportunidad de reforzar vuestra relación de pareja. Necesitaréis más que nunca ser sinceros el uno con el otro. Deciros qué sentís y qué necesitáis en cada momento, por ejemplo: “Necesito que cuando llegues a casa te encargues del bebé y así pueda relajarme un poco.” No os marquéis metas a largo plazo. Invertid vuestra energía en resolver de la mejor manera las dificultades que encontráis en el día a día. Y, sobre todo, regalaros sonrisas, caricias, miradas de esas que no necesitan palabras. Las exigencias de la paternidad y la maternidad con amor, se llevan mucho mejor.

 

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