Celos entre hermanos, ¿mito o realidad?

Hay quienes dicen que los celos entre hermanos no existen, pero lo cierto es que son muchos los niños que con la llegada de un bebé reclaman más atención. Te contamos cómo conseguir que esta etapa sea lo más llevadera posible.

En cuanto conocemos la noticia de que un nuevo bebé viene de camino nos invade la felicidad, pero también las preguntas. ¿Lo querremos igual que al primero? ¿Seremos capaces de darles a los dos lo que necesitan? ¿Cómo lo llevará su hermano? (desde ahora el mayor, por pequeño que sea) ¿Tendrá celos?

Todas estas dudas son de lo más comunes, aunque en realidad no tienes nada de lo que preocuparte. Nuestra capacidad de amar es infinita y la de nuestros hijos, también. Eso sí, habrá que aumentar la dosis de paciencia e intentar ponernos en la piel de nuestro primer hijo antes de enfadarnos con él.

Los celos entre hermanos son más frecuentes de lo que parece.

Nueve meses para prepararse

Este embarazo no será tan relajado como el primero porque ya hay un bebé que necesita de tus cuidados. Sin embargo, también tendrá su encanto. Explícale a tu hijo que dentro de ti está creciendo un bebé como él y lo divertido que es tener hermanos, invítale a descansar contigo siempre que lo necesites o siéntate a su lado mientras juega. Y sobre todo, intenta evitar que la gente haga delante suyo los típicos comentarios de: “Pobrecito, se le acabó lo bueno”, “seguro que tendrá celos” o expresiones por el estilo.  Creemos que los niños no entienden, pero estos mensajes acaban dejando su huella.

Ideas que ayudan a minimizar los celos

  • Incluir al hermano mayor en los cuidados del bebé evitará que este se sienta desplazado. Puede acercaros los pañales, ayudaros a decidir que ropa le ponéis, ponerle él mismo la crema después del baño… Hay muchas cosas que puede hacer, por pequeño que sea.
  • Explicarle lo agradecidos y orgullosos que estáis de esta ayuda que os ofrece, es igual de importante. Es la manera de reforzar la idea de que él sigue jugando un papel esencial en vuestra familia.
  • Lo habitual es que las visitas lleven un regalo al bebé e incluso a la madre. En este caso, no estaría de más acordarse del hermano mayor.
  • Estas visitas también pueden hacer comentarios desafortunados, así que adelantaros y explicad lo feliz que está vuestro hijo con la llegada de su hermano y lo importante que es la ayuda que os brinda. Esto lo animará a seguir actuando de la misma manera.
  • No los comparéis. Ni ahora ni nunca. Es preferible que describáis aquello que no os gusta. Tampoco es aconsejable etiquetarlos: el callado y el parlanchín, el rápido y el lento, el hábil y el torpe… Las etiquetas limitan su crecimiento personal.

¡Ya está aquí!

Con el segundo hijo te darás cuenta de que todo es más fácil y también más agotador. La experiencia del primero te ha hecho ganar confianza en ti misma y en tu instinto, pero se acabó eso de estar tranquilamente tumbada en el sofá mientras el bebé dormía plácidamente sobre tus brazos. Ahora tienes otro bebé que desea que estés por él, y tú no te puedes partir en dos. Con el segundo hijo necesitarás una mayor complicidad con tu pareja. Él podrá dedicarse más al “mayor”. Aun así es importante que busques momentos para compartir en exclusiva con él. La hora del baño, leer un cuento antes de dormir… Esos instantes harán que tu hijo se dé cuenta de que sigue siendo importante para ti, que nadie le ha quitado su lugar.

Paciencia, mucha paciencia

También es muy importante que te relajes y te tomes las cosas con calma. Intenta no marcarte metas imposibles. El mundo no se acaba si no se cumple un horario estricto. Y, ya lo verás, cuando estés agotada y sientas que no puedes más tus hijos te regalarán momentos maravillosos que te darán fuerzas para continuar.  Ver al hermano mayor acurrucado al lado del pequeño velando por sus sueños o susurrándole un te quiero al oído es algo de un valor incalculable. En ese momento te darás cuenta de que, como hermanos, tendrán un vínculo muy especial.

 

L.ES.MKT.CH.03.2017.0302